Anchoíta (del reconocido Enrique Piñeyro) es uno de los restaurantes más aclamados de Argentina. Su modelo de negocio plantea un escenario de estrés digital único en el mercado gastronómico: cada 27 de diciembre a las 13:00 hs, abre sus reservas en simultáneo para todo el año entrante.
En su experiencia previa, el flujo de reservas colapsó ante la demanda de 400.000 usuarios en simultáneo, generando frustración colectiva en redes sociales y una severa erosión en la experiencia del cliente. Ante esto, confiaron en Woki Marketplace para diseñar una solución de producto desde cero en apenas dos meses.
Prensa · el fenómeno Anchoíta y el desafío de experiencia
El proyecto llegó al equipo con tres requerimientos innegociables:
Para lograr el éxito del producto final, no reinventé la rueda: tomé como base el flujo de reserva original de Woki Marketplace y ejecuté una reingeniería quirúrgica de UX enfocada en la optimización del rendimiento y el comportamiento del usuario bajo presión.
Fricción informativa en la antesala. Diseñé una interfaz de espera que convertía el tiempo muerto en un espacio de comunicación transparente. Al mostrar el estado real de la fila de forma clara y honesta, eliminé la ansiedad del usuario y su necesidad de refrescar la pantalla de manera compulsiva.
Pruebas de usabilidad y tiempo (Stress Testing UI). Sometí el flujo a rigurosas pruebas de usabilidad midiendo el tiempo exacto (en segundos) que le tomaba a un usuario completar una reserva desde el inicio del checkout. Cada segundo importaba.
Iteración continua. Analicé los cuellos de botella visuales, acorté transiciones de UI, pulifiqué microcopys para evitar dudas en la selección de fechas y ajusté campos de entrada hasta lograr un flujo impecable, veloz y matemáticamente optimizado.
Proceso · antesala de espera y flujo de reserva cronometrado
Traduje las iteraciones en decisiones de diseño concretas que hacían al sistema más robusto cuanto más presión recibía:
Límite estricto de dos reservas por persona, minimizando las especulaciones y la reventa. La restricción fue diseñada como parte de la experiencia, no como un mensaje de error.
Cada estado de carga y confirmación fue diseñado para dar certeza absoluta al milisegundo. Cero ambigüedad en si la acción fue registrada.
Estética limpia y editorial pensada para funcionar impecablemente en pantallas móviles bajo condiciones de conexión exigentes. Cada elemento visual fue justificado por su aporte a la experiencia, no solo por su valor estético.
Producto final · UI ultra-ligera y microinteracciones
"El 27 de diciembre a las 13:00 hs la plataforma corrió de principio a fin de forma fluida. Todos los turnos para 2025 se agotaron en apenas dos horas."
Este proyecto demostró que un diseño de producto riguroso, empático y orientado a la experiencia puede sostenerse con éxito bajo la presión más extrema — y convertir un momento de potencial caos en una experiencia memorable para 400.000 usuarios.